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Saturday, February 27, 2016

"Horizon" paintings from 2006








   





















Another "horizon" paintings, circa 2004



















Some of my "horizon" paintings from 2006








Ámbito equidistante, 2014


El horizonte es una línea que guarda y protege en su tranquilidad un mundo lleno de nuestros conocidos pero con cosas irreconocibles antes de que podamos cruzar esta línea. Es una puerta al mundo paralelo donde podemos vernos a nosotros mismo desde atrás, el fuego es no más que una luz que brilla pero ni quema ni deslumbra, el agua es el aire que flota, los raíces son los troncos y las ramas que se mueven con cada salpicadura. Ahí veo mi casa y mi papá que me está esperando para contarme sobre todo el tiempo que perdí mientras vivo.
(Yudoyoko)


La Maquina Felisberto en Museo Nacional de Artes Visuales
La curaduria de Roberto EchavarrenSoledad Hernandez Montañes y Rosina Piñeiro
Obra de Yudi Yudoyoko
Titulo: Ámbito equidistante
Materiales: Acrílico sobre lienzo
Medidas: Tríptico 100x80 cm cada uno
Foto de Roberto Echavarren

Sunday, July 18, 2010

ODE TO A SOLITARY MIND oda a una mente solitaria




Yudoyoko ha asimilado de un modo singular el enclave atlántico de nuestro país en “marinas” no descriptivas, sino conceptuales, que proponen separarse de la tierra y a la vez meterla en el globo del ojo. Ven desde el aire y para el aire. Abren una expectativa de meditación, un contemplar suspenso, levitante. Flotan globos y parapentes, casas palustres, sin gravidez, rodeadas de halos de fuego.
Los globos a veces alargados, sugieren la propia expansión de la retina, atravesada por una intensidad calma, que ensancha el espacio y el tiempo.
Cada cuadro es una experiencia y una pregunta. En el agua de los ojos, en el mar interrogante, arde una línea de fuego. Una llama sobre al agua sostiene, inquietante, la pregunta. Una pregunta sin repuesta.
El contemplativo globo ocular levita en el cielo del cuadro, tanto afuera cono adentro, exterior e interior, revertido como un guante. El cuadro representa el dispositivo de la visión, la membrana del ojo, contagiándole un ánimo de recogimiento y éxtasis, parco y enardecido. Más que una maquina de ver, el cuadro en un despositivo para contemplar, una introducción e la felicidad del trabajo. (Roberto Echavarren)