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Tuesday, April 25, 2017

Dress code, La cirugía de los códigos

La ropa de los individuos, de un grupo, de una nación, se lee como una conversación; destacando ciertos códigos y símbolos para representar las oraciones que son capaces de explicar la identidad. Una persona puede utilizar su ropa y su moda en general para representar el poder, el estatus, la diferenciación, carácter, estado de ánimo, apatía, rebelión o todos en muchas manifestaciones diferentes.
¿Qué pasa si las ropas se separan de los cuerpos y actitud de la persona que le aporta? ¿Los símbolos sigue comunicando / señalando las mismas códigos? ¿Apreciamos / recibimos la misma sensación que cuando este llevada por una persona? Los elementos visuales apoyados por la referencia sociocultural y memoria que tiene una pieza de ropa se queda suspendidos. Su potencia está en el  modo de muta. Ahí cuando cada uno que lo ve tiene una libertad de interpretar, como un vocabulario que cada uno lo puede utilizar para construir su propias frases. Una pieza de ropa cuando la analizamos es una materia llena recurso técnico y concepto: Cómo se produce? Desde el proceso de investigación y diseño hasta la confección; La distribución y la promoción que también lleva concepto y elemento visual; La necesidad hasta simplemente se puede decir un capricho de crear y usarla o consumirla; Y si analizamos el color, no solamente por su código de Pantone sino de su origen histórico y pronostico de la tendencia, también de su aspectos psicológicos y costumbre / normas social político.
¿Ahora, qué pasa si intervenimos de manera aclarar, intercambiar, o hasta mezclar las señales que tiene una ropa con otros códigos y símbolos?
Cada pieza de vestimenta se analiza para desarrollar una posibilidad de intervención específico con la intención de despertar una nueva sensación que se caracteriza por una crítica y un sentido de humor. Veo una posibilidad de ampliar la dirección que por ejemplo una vestimenta típica o cliché, con su carga de potencia de comunicación, a una obra que enriquece nuestro entendimiento y pensamiento critico.

La ropa va a ser más que un bastidor será un terreno, un mapa de código, donde los cortes que intervengo funcionan parecido a un cirujano, revelando lo que hay debajo de la segunda piel.   









Monday, June 13, 2016

No soy quien que se supone que sea, no soy quien sé que piensan que soy. Mi reciente exhibición

Texto, forma parte de la obra:

No soy quien que se supone que sea, no soy quien sé que piensan que soy.

Me escondo debajo de la ropa.
Con su cálida protección, tiene un poder dudoso; el dinero no es un personaje que puedas captar, sino capas y capas de ideas sociales
     dominantes.
No soy apreciado por lo que soy, sino apenas por lo que me cubre.

Me estoy escondiendo bajo mi pelo,
casi siempre lo tengo negro, así es mi color natural,
aunque ahora se está blanqueando;
me lo plancho como si supiera lo que hago y supiera adónde voy;
cuando se enrula mi alma cansada necesita mimos;
los colores brillantes de tonos agresivos llaman la atención;
me estoy escondiendo debajo de mi pelo que obviamente no colabora en nada para protegerme.

Me estoy escondiendo bajo mi piel.
Dicen que es una membrana plástica resistente;
su tono, color y textura me cubren como si fuera una etiqueta.
La luz y el pigmento de los ojos son una combinación ideal para manipular   
     la verdad.
El cerebro, dominado por la emoción y por los hábitos que crean prejuicios, es nuestra mejor arma contra los demás.

Me estoy escondiendo dentro de mi cuerpo.
No sólo los huesos y la carne, sino también los millones de células son  soldados que me protegen;
separan mi ser del aplastante clima emocional de los alrededores;
me mantienen caliente, nutrido de comida y bebida.
El contorno y las formas del cuerpo generan luz y sombra cuando él se
     mueve;
de acuerdo a su física da una impresión fisiológica,
básicamente una falsa señal.
Mi cuerpo es una tierra confusa de deseo.

Me estoy escondiendo detrás de mi sonrisa
tan linda como quieran; me engaña a mí mismo gentilmente,
y su mueca traviesa sólo persuade a los débiles solitarios
que ven la dulzura antes de que los músculos se tensen en su expresión    
     natural.

Me estoy escondiendo detrás de mi mirada.
Esos ojos abiertos, o en algún momento apretados, fabrican una lámina
que son la máscara de la propia verdad.
Quién desea ver el alma a través de ellos, sólo se engancha en el vacío.

Me estoy escondiendo detrás de mi ego
autocentrado entre millones de egocéntricos,
jugando el papel de hijo ególatra, sólo para salvarse de ser herido;
una muralla invisible, la arquitectura de una personalidad molesta.
¿Te das cuenta de que, cuanto más grande la cabeza, menor es el cerebro,
y cuanto mayor el músculo, más pequeño es el pene?

Me estoy escondiendo dentro de mí.
¿Quién es aquél que describo frenéticamente e ilustro confusamente?
Aunque nunca digo la verdad, con frecuencia soy contradictorio.
Además, la personalidad no siempre define a la persona, es más bien un montón de ideas de otra gente, lo que piensan y creen que es esa persona.
El interior, si entiendes la terminología, se quedará en el interior,
y se reinventará ante otro interior si por casualidad sale fuera.
Entonces, ¿qué sentido tiene intentar revelar algo? ¿Es sólo un ejercicio para definir el misterio y que termina creando uno, porque somos perversos siempre ávidos de algún alboroto?

Me estoy escondiendo detrás de mi deseo.
Quiero todo y lo quiero ahora, un apetito constante e insatisfecho que soy.
Estuve tan contenido durante tanto tiempo, que obviamente aprendí que lo que quiero no es lo que me deja contento respecto de lo que soy.
Al final nada me deja contento, sólo la sensación de inseguridad vulnerable, protegido por el torrente de sangre golpeando mi pecho
cada vez que me entusiasmo pensando que estoy punto de vivir
lo que creo que a mi cabeza le gustaría experimentar.

Me estoy escondiendo al explotarme a mí mismo.
Estoy acostumbrado al auto-abuso, a explotar mis dudas y mi necesidad de llamar la atención – como un modo de mentir a la gente y de separarme del
     resto.
Aunque no estoy seguro de que alguien quiera un pedazo de mí incluso podría abaratar lo que por naturaleza no tiene ningún valor en absoluto.
Tú conoces la clase de brillantina barata aplicada sobre un color barato que grita más fuerte que su verdadero valor. No soy tan tonto como para no entenderlo pero tampoco lo suficientemente inteligente para saber que a
     nadie le importa.
Fabrico un drama para tapar y adornar un hecho sin sentido, ya que tenemos que estar realmente exhaustos para por fin desintegrarnos y expresar lo que necesita ser escuchado; lo cual no es ni siquiera mi caso porque estoy esencialmente aburrido de lo que en verdad soy.

Me escondo dentro del mundo
porque no hay necesidad de ocultarse cuando nadie ni siquiera se da cuenta  
     de tu existencia.
El mundo ya está superpoblado, y mi pequeño mundo está demasiado lleno de gente solitaria en busca de alguna oportunidad de compartir una
     atención desmañada
como una ostra que vive en una cámara suave y posee un tendón fuerte, festiva por fuera, y por dentro un refugio oscuro y cómodo.

Me estoy escondiendo detrás de mi arte.
No se puede confiar en un artista, simplemente no se puede.
No se puede comprar lo que dicen, y dicen demasiado, actúan demasiado, y
     mienten demasiado.
Nunca vendo lo que realmente importa - nunca podría, nunca puedo - sólo una pequeña fractura producto del vacío embalado en papel envuelto extravagante y barato. Compras a causa del papel, lo rompes y tienes la
     mierda que queda.
Cuando el artista muere el arte muere con él.

Me estoy escondiendo dentro de mi lujuria.
Trasmito esos códigos de criatura naturalmente sexual que somos, pero no para satisfacer la sed que tengo.
Más como una necesidad de decir qué gran hombre joven soy,
lo contrario de lo que yo era en el pasado. Una infancia condenada,
un mundo machista de mierda que solía ​​odiar. Sí. Me odiaba a mí mismo. ¿Por qué no puedes ver que estaba tratando desesperadamente de ser
     querido?
Hay siempre una especie de remordimiento tras llegar a la cima,
tras la oleada de placer uno se enfrenta a su pequeña verdad. ¿Cómo, eso es todo, y ahora qué?

Me estoy escondiendo más allá de las palabras.
No soy escritor ni poeta, compongo para alcanzar cierta nitidez, con la esperanza de poder romper y penetrar en la mente y sensibilidad de otro. Soy un manipulador.
Tejí palabras para hacer una complicada y hermosa manta. Aunque no me haya salido demasiado bien, resulta bastante caliente como para
     protegerme.
Uno puede darse cuenta de que alguien realmente quiere decir la verdad con las palabras que utiliza; por eso decidí usar cada vez menos palabras. Es una lástima, pero no puedo estar triste sabiendo que el último recurso para comunicar nos está fallando.

Me estoy escondiendo debajo del flash.
No lo voy a negar, disfruto mucho al ser golpeado por un flash
como ofreciendo el alma al diablo, que te promete eterna juventud y
     belleza.
Los momentos congelados transmitidos a través de datos digitales en megapíxeles están listos para ser manipulados según lo que llamo mi propio estándar de belleza. Un nivel que oculta – por exageración e idealización – la posibilidad de ser visto de acuerdo a una información visual que ya no está allí. La muy corta vida de las imágenes - que sólo necesitan de la yema de un dedo para ser arrastradas y movidas hacia otra imagen - no ayuda a ampliar tu apreciación. Es un lugar perfecto para esconderse. Estás ahí, delante de los ojos, y sin embargo nadie te ve.

Me estoy escondiendo detrás de mi voluntad.
Muestro signos de impaciencia para concretarla. Una voluntad de colaborar con la vida y probar que no paso el tiempo sólo respirando. 
Una voluntad que me empuja.


Me estoy escondiendo entre la multitud.
Lucho contra la multitud, no para destacarme, sino para mantenerme en control y no ser arrastrado por la corriente. Entre el tacto de los cuerpos calientes que presionan entre sí trato de ser invisible y al mismo tiempo deseo ser descubierto. La multitud se mueve hacia atrás y hacia delante y de un lado a otro según su oleaje natural, exigiendo que mis pies se muevan a su ritmo, pero me doy cuenta de que estoy demasiado cansado para mantenerme al día, y sé bien que este tipo de competencia nunca recibe el salario adecuado.
Tras la multitud me quedo quieto y clavo los pies en un bloque de hormigón, esperando ser notado por no moverme en absoluto.

Me estoy escondiendo dentro de la Web,
a través del mundo de la híper jungla de la red, el campo de batalla definitiva que no quieres aceptar ante ti mismo que estás perdiendo,
píldoras de droga que debes tragar a cada momento, constantemente borracho, y si por suerte ganaste alguna vez, ni siquiera podrás saborear la victoria. Ahí con los ojos pegados a la pantalla, nos cuesta ir a dormir, y sin embargo al día siguiente ya estaremos demasiado ansiosos por volver a fijarlos de nuevo en la pantalla.
La Web mundial hace exactamente lo que una araña con su tela, estás allí atrapado inmóvil, ni vivo ni muerto, siendo chupado lentamente hasta la
     muerte.

Me estoy escondiendo detrás de mi rabia.
Naturalmente, todas las cosas buenas pueden volverse amor, pero a veces el amor desemboca en tristeza y la tristeza recurre a la ira, mientras que la ira se transforma en destrucción, y de alguna manera la destrucción puede hacernos valorar las cosas buenas.
La rabia contiene un sentimiento insatisfecho y puede ser entendida como la otra cara de la buena voluntad. Si la puedes controlar, da fuerza al débil y le agrega filo a la emoción embotada.

Me estoy escondiendo bajo mi encanto.
Dicen que quien perdió los brazos debe utilizar su encanto, te puede llevar más lejos que tus habilidades.
Paciencia hijo mío, un día te amarán de veras, los encantarás con esa sonrisa, aunque por ahora no seas más que una mala noticia en el periódico.
Vives en un lugar agradable, nadie sabe de dónde vienes y adónde vas con tu fascinante auto-pensamiento. Llevas un pin pegado a tu pecho que brilla como una estrella al mediodía; el lamento que guardas en el estómago se disolverá de a poco.

Me estoy escondiendo dentro de mi amor.
Estarás satisfecho cuando te sacrifiques por tu amor. Te permite soportar cualquier tipo de herida, y no es simplemente la felicidad que te hace
     aferrarte a él.
Te sentirás realizado cuando seas capaz de vaciar tus sentidos y dejar caer la lógica, mientras dedicas una gran parte de tu ser a alguien o a algo. Es un lugar casi perfecto para esconderse; aunque somos también una criatura carnal y las necesidades físicas que exigen ser satisfechas mantienen la
     tensión.

Me estoy escondiendo detrás de mi espíritu.
Empecé a sentir el espíritu desgastado hace aproximadamente dos décadas, maldición, eso pasó antes de que tuviera la oportunidad de explorar mis expectativas acerca del mundo. Se evaporó diez veces más rápido que el éter puro, tomé aliento antes perderlo para siempre, y me despedí de la juventud con los ojos enrojecidos, pero no por las lágrimas; fueron años de insomnio que me dejaron resaca.

(Yudi Yudoyoko)









https://www.facebook.com/events/246427875722296/

Wednesday, February 26, 2014

CHILDREN OF BOREDOM

My exposition in KIOSCO Art Space Montevideo, 2013. Digital print on canvas. Talking about the kids in the new milenium. Over spoiled by technology and all the facility, picking the bitter sweet fruit of liberation, yet got nothing to be rebel of!











Monday, November 19, 2012

LAS FRACTURAS

Roles para desglosar una identidad completa en un tiempo elástico y realidad oculta. La materialización de varios caracteres. Ficción psicológica como proceso de desarrollo personal  impulsado por lo exterior. Cada uno simboliza la lucha dentro cada aspecto de la vida.

Despellejado

Esta es la máscara que cubre y al mismo tiempo revela el verdadero aspecto detrás de ella. No creo que el prestigio me salve la cara, ni las ropas caras, sino el menos de un milímetro de mi piel, todo el mundo es indeseable sin ella. Este es mi verdadero rostro, me pregunto ¿si todavía alguien me quiere? ¿Cuando revelo toda mi alma torcida todavía vas a ser mi amigo?


El Gótico

Rezo sólo en la tiniebla, porque de día o cuando estoy bañado por la luz se me va el miedo y no me preocupo de nada. Dicen que la oscuridad te aleja del bien, pero muchas veces veo lo contrario, es una puerta que permite conocer la propio debilidad, que en buena parte, consiste en la necesidad de depender de otro.


Cara Geométrica

Nunca tomaba notas ni apuntes en la clase de matemática  y álgebra, pero sacaba casi siempre una nota de A. Veo que los conceptos en el pensamiento penetran y trabajan de manera orgánica geométrica. Como líneas  que se cruzan y se repiten y toman formas tridimensionales complejas. Igual que en la naturaleza, donde muchas veces encontramos que lo orgánico es también una realidad geométrica. 


El Insecto

Estos son mis ojos pero con ellos yo no veo, a través de ellos no transmito el sentimiento de mi mundo interior. Este no es mi rostro, pero simula algo que ocurre detrás de la cáscara que tampoco me protege mucho. Vivo por un muy corto período y cuando muero te dejo mi par de alas que puedes pinchar con un alfiler para ponerlas cerca de donde duermes, así te vigilo.  


El Diablo Blanco

Echamos toda la culpa, la maldad y todos nuestros fallos al diablo. Puede ser un santo que carga todo el mal sin haberlo cometido. Aparte, te da un cierto placer cada vez que  haces algo malo, ¿no? Y eso vuelve al diablo aún más generoso ¡y hasta algo angelical! 


Calavera del liebre

En el mundo paralelo, la inocencia puede parecerse a la muerte. La pureza está llena de sacrificio y en consecuencia, tal vez por la misma razón, casi nadie puede pagarla. 
El esqueleto y la calavera blanca y pura, la muerte que llevamos con nosotros a todos lados durante la vida, y en un precario clic como si fuera  un interruptor se apaga la luz de nuestros ojos.


Mister Y

Era un chico cool, y soy un señor cool, pero fui un niño miserable que descubrió que la venganza es un escape de la depresión y la confusión. Que pasaba el tiempo fingiendo dormir mientras planeaba un accidente a los que me habían causado daño, aunque la mayoría de esos ni siquiera sabían nada de que me habían ofendido o afectado. Ahora  pongo cara de alegría color fucsia, y cada vez que está por pasar algo que sé que me va a doler en el alma, cierro bien los ojos y anulo mis otros sentidos.


El Técno Basura

Con la falsa posibilidad de la libertad de expresarse y de tener acceso a todo el mundo vía Internet, se tranquiliza la gente de la turbulencia que amenaza el futuro, pero sin darse cuenta está aislada y no se salva de las consecuencias del hecho y de la verdadera situación de la vida. La tecnología popular es igual al chupete para poner en la boca de los niños, que los vuelve adictos, ¡más aún que la televisión!  Basura de la cultura que no se recicla. 


El Perro Esclavo

Me gusta obedecer especialmente si la consecuencia es algo placentero. Antes, al obedecer a dios sentía un placer que era bastante difícil de explicar. Me sentía muy bien, pero muchas veces se me complicaba con otro placer que, según su palabra, estaba prohibido. Entonces lo dejé y seguí el camino en busca de mi amo definitivo.


La máscara del dolor

No, no voy a mostrar la pena y el lamento en mi cara, en cambio disfruto el puñetazo  que recibo cada tanto en mi corazón, y es precioso sentir cómo los nervios y los músculos de mi cara aguantan al bloquear la emoción que no surge a la superficie. 



Friday, April 22, 2011

Indonesia here I come again









This is some of the stuff i'm working on for my solo exhibition at Selasar Sunaryo Art Space, Bandung, Indonesia next year. Its always a great pleasure to have a show in my native country, not only i will surrounded by my family and friends, but being in the climate where i started all my art career is just great!